
Hussein Chalayan es tal vez el
mayor visionario de la moda contemporánea. Más allá del increíble trabajo
manual que conllevan las colecciones de las grandes casas de moda, más allá de
los preciosos insumos que justifican cualquier precio, en Chalayan hay una
trascendencia que lo separa de las demás propuestas.
El diseñador inglés no percibe
el vestido como un objeto sino como un gesto, como un momento. El vestido es la
tela y las costuras pero es también el acto de llevarlo, es altura, talla y longitud
pero también es la caricia de la falda sobre unas piernas caminando. En
Chalayan hay una visión del vestido como transformación humana y la prenda más
que ornamento, se hace prótesis y extensión corporal.
