Medellín Fashion Film Festival: historias de moda en movimiento


El 29 y 30 de abril se realizó el Medellín Fashion Film Festival, dedicado a los productos audiovisuales en los que la moda es protagonista. El evento ofreció charlas, páneles y una muestra de proyectos nacionales e internacionales.
Personalmente, me sentí inspirada y feliz de ver que hay personas interesadas en discutir y crear nuevos caminos para la moda colombiana.

Hice lo posible por recopilar la información más valiosa de cada sesión. Les dejo mis anotaciones.



"Ni la moda ni el cine son estáticos" - Felipe Espinosa

La frase viene del panel del director de arte Felipe Espinosa y el fotógrafo Camilo Echeverri, y confirma algo que también creo: la moda está hecha para contemplarse en movimiento, porque está hecha para cuerpos vivos que caminan, se sientan, bailan y respiran. Tan importante es esa verdad que la forma más tradicional de presentar la moda siempre ha sido la pasarela, donde las modelos muestran el peso, la caída y la soltura de la prenda al avanzar.



A pesar de que actualmente la fotografía es el principal medio para comunicar la moda (desde una portada de Vogue hasta Instagram), el mismo Camilo reconoce que la capacidad de expresión del audiovisual supera a la imagen estática. 

"We don't make fashion films, we make films about fashion" - Alexandra Bondi

Sabemos que un Fashion Film es un video y que, de alguna manera, la moda juega un papel importante ahí. Pero al escuchar a los diferentes participantes en el evento, quedaba claro que la definición del formato todavía es subjetiva.
La directora de la revista i-D Alemania, Alexandra Bondi explicaba que para i-D se trata siempre de contar historias relevantes y de mostrar la forma en que las personas se relacionan con la moda. "No son solo personas lindas caminando por ahí, sino una historia real y una narrativa".






(De lo más interesante que vi en todo el festival)


La intención es lo que cuenta
El realizador colombiano Juan Ruy dio una charla sobre el Fashion Film en Colombia, contando su propia experiencia como creador. Para él, los Fashion Films necesitan diseñadores o marcas que impongan una estética y no solo que se use un vestuario cualquiera. Aunque considera importante que contemos historias, reconoce que en un Fashion Film puede existir una intención estética desde el uso de ciertas prendas sin necesidad de una narración lineal.




A esto se refería Ruy con el tema de la intención más allá de la historia: la magia de las prendas es protagonista en el video. Su liviandad, su capacidad de sostenerse en el viento, su fluidez. La música, la luz, la edición y los planos están todos pensados para que esas prendas muestren toda su gracia.

Esta falta de acuerdos en la definición del formato tiene sentido. Explicaba en su panel Felipe Espinosa que la moda en sí es un fenómeno imposible de definir y esta es solo una consecuencia de eso.

¿Y los Fashion Films en Colombia?

En Colombia no se encuentran muchos Fashion Films. No son un recurso común de las marcas, no son un contenido complementario de las revistas ni un enfoque de los realizadores audiovisuales y grandes productoras.
En su charla sobre la imagen en movimiento, la experta en tendencias Catalina Marín cuestionó esa ausencia de Fashion Films en nuestra industria y sugirió que el retraso en tecnologías de comunicación de nuestro país durante las últimas décadas puede ser una de las causas, pues este formato de video depende del entorno digital para su difusión.

Yo agregaría al análisis de Catalina una mirada a la cultura mediática y el entretenimiento en Colombia: la televisión y la prensa impresa siguen siendo los principales canales informativos y en cine las producciones más relevantes no son las que destacan por innovar en narrativa o estética. Las marcas están invirtiendo en publicidad convencional, en canales convencionales (comerciales y pauta impresa) porque saben que ahí está la mirada del consumidor colombiano.

Los realizadores de Fashion Films que necesitan likes, views y shares para liberar la inversión de sus proyectos y darse a conocer, compiten en YouTube contra hits de reggaeton y videos humorísticos, el contenido más atractivo en Colombia (por algo las nuevas series web que aparecen en el país están orientadas hacia la comedia, incluso las que se realizan con marcas de moda).


La marca Gef presentó el año pasado en Instagram una miniserie de 5 episodios para promover su colección índigo. Un proyecto interesante para contar la moda en el que tuve la oportunidad de participar. La pregunta sería ¿Es un fashion film?



La marca Chevignon realizó un Fashion Film llamado "El viaje" en colaboración con la directora Danielle Levitt y Vice.

Nada de esto es un argumento contra la realización de los Fashion Films en Colombia, todo lo contrario. El año pasado, el diseñador antioqueño Camilo Álvarez lanzó su colección en Colombiamoda a través de un Fashion Film patrocinado por Chevrolet y la textilera Lafayette también le apuesta a este formato en colaboración con Olga Piedrahita y el director Juan Ruy, participante del festival. Al Medellín Fashion Film Festival se presentaron más de 250 proyectos nacionales... ¡Ya se están haciendo Fashion Films!


Este fue el Fashion Film presentado por Juan Ruy para el Medellín Fashion Film Festival. Un proyecto con Lafayette y Olga Piedrahita.


El ganador colombiano en el Medellín Fashion Film Festival. Una colaboración de Camilo Álvarez y Chevrolet, realizado por Contento Films.

"La renderización de la realidad"

Mientras en Colombia apenas despegan los Fashion Films, en España ya se están preguntando "¿Qué viene ahora?". Esa es la motivación de Isabel Berz y Toño Cabanelas del IED Fashion & Design Research and Education Center, quienes actualmente trabajan en la creación de Fashion Films de realidad virtual en 360º. Para ellos, una de las principales ventajas de este formato es ofrecer al espectador la inmersión total, la sensación de que hace parte de la historia.



Dior, Topshop y Balenciaga ya están realizando experiencias 360º en sus pasarelas.

La tecnología que permite estas experiencias surge para acercarnos más a la fantasía y sacarnos de lo real, el mismo recurso que utiliza la moda para seducirnos (es la única razón por la que existen los comerciales de perfume). Catalina Marín habla también de esta tendencia a traer la belleza de la ficción a lo cotidiano, una "renderización de la realidad" como lo define WGSN. Tiene sentido: ¿No debería un hermoso Fashion Film permitirnos escapar de lo rutinario?


Future Cinema es una empresa que realiza cine de inmersión: hacen la proyección en un espacio que simula su estética, con actores asumiendo roles de la historia y con todo un espectáculo para que uno "se meta en la película".



La estética de la velocidad

Para Marín, la imagen está desplazando a la palabra como elemento clave para entender el mundo. Sin detenerme mucho en esta importante idea, agregaría que los emoji y los reaction gifs son un indicio claro. En el caso del video, es el formato de contenido más popular para las nuevas generaciones.
Los contenidos relevantes son cortos y fluidos, pues la impermanencia es la base de nuestra identidad. Somos impacientes, cambiamos de intereses constantemente, consumimos información a alta velocidad y nos adaptamos a narrativas no continuas, abriendo muchas páginas de internet a la vez y dando like en Instagram como pasando lista. "Vemos un Fashion Film de tres minutos y adelantamos dos y medio para saber cómo termina", expresaba Felipe Espinosa al abordar el poder del espectador para elegir el contenido que quiere.




El reto para los Fashion Film es obtener segundos de atención en un entorno saturado y con espectadores cada vez más hastiados. Si el contenido es bueno, puede esparcirse como fuego a través de los shares, puede ser una obra perdurable o solo un disfrute instantáneo.
Juan Ruy ofreció algunos posibles caminos para llegar a las nuevas generaciones:
-Crear contenido solo para internet y entender la naturaleza de cada plataforma: no es lo mismo un video para Instagram que uno para Youtube.
-Apropiarse del lenguaje joven: la narrativa no continua, el pixel, el glitch, elementos que hacen parte del glosario visual de quienes se criaron con el internet como principal ventana al mundo.
-Aprovechar el gancho de las celebridades: es una lamentable realidad que la participación de un personaje famoso aumenta la relevancia de cualquier contenido.
-Darle una oportunidad al humor: para Ruy, el humor es un lenguaje universal y la moda no sabe cómo reírse de sí misma. Podría ser un camino nuevo que nadie más está tomando.




Un referente de Juan Ruy en cuanto a contenido humorístico.

Otra sugerencia de Catalina Marín es trascender los clichés. "Falta cine y sobra moda", mirar las narrativas del cine para entender eso de contar historias y no solo hacer imágenes bellas. La moda está llena de lugares comunes, pero también tiene la capacidad de apropiarse de cualquier estética ajena y este es un superpoder que los Fashion Films deben aprovechar para lograr relevancia. Tomar del cine, del videoclip, del arte, del documental...

 
El Camino de la Lana from Monarca Producciones on Vimeo.



(Remato con esta vaina de Ruy que es mi Fashion Film colombiano favorito)

De Catalina me robo la frase que cierra estas notas, porque creo que resume perfectamente la invitación que le hace el Medellín Fashion Film Festival a los creativos colombianos:

"El Fashion Film es rebelde y es seductor. Cultivemos su magia entre todos."

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