Este texto fue escrito en mayo del año pasado para la 4ta edición de La Gazzetta, una publicación de Medellín enfocada en la moda como industria. Para ese entonces, no era claro que tendríamos una contracción en el consumo, motivada por el panorama político y por la reforma tributaria (entre otros).
Lo comparto de nuevo, porque me parece más pertinente ahora. Las marcas nacionales están empujando la venta con estrategias de descuentos cada vez más desesperadas. Como consecuencia, no solo se reduce la utilidad esperada de cada colección, sino que se crea una cultura promocional de la que no hay forma fácil de recuperarse.
Va el texto y, al final, un par de comentarios más sobre el tema.


